Perdió las llaves de su carro por tercera vez esta semana. Anoche olvidó la reunión de la Asociación de Padres y Maestros. Al dirigirse a su casa, de repente recordó que olvidó devolver una llamada telefónica y se dio cuenta que la semana pasada faltó a su cita con el dentista. Todos hemos experimentado alguna vez un periodo ocasional de “pérdida de memoria”. Las personas con sobrecarga de trabajo y responsabilidades pueden olvidar cosas sin importancia. Sin embargo, cuando es más común, la preocupación se vuelve real y lo primero que uno se pregunta es: ¿Estoy perdiendo mi mente?"
Muchas personas creen que la pérdida de memoria es una señal temprana de Alzheimer o algún tipo de demencia. Sin embargo, la pérdida de memoria puede ser parte del proceso normal de envejecimiento. El médico familiar, Dr. Richard Bixby, informa a sus pacientes que la falta de memoria también puede ser motivada por otros factores incluyendo el estrés, la depresión y las afecciones médicas y los medicamentos.
Un diagnóstico de demencia se basa en un historial minucioso y en el examen del estado mental, no se basa solamente en olvidar cosas. Los tipos de demencia incluyen el mal de Alzheimer, la demencia vascular y otras formas menos comunes.
Pseudodemencia es un término que se utiliza para describir a los pacientes que sufren de una depresión más que de un trastorno neuropatológico. Generalmente, una vez que se atiende su depresión, recuperan su inteligencia normal.
"Frecuentemente, la depresión no está bien diagnosticada, especialmente en las personas de edad avanzada y puede contribuir a la pérdida de memoria”, agregó el Dr. Bixby, que está afiliado al Doctors Hospital. Además, una persona que sufre de depresión puede tener problemas para dormir y puede aumentar o disminuir de peso cuando sus patrones para comer se alteran, así como también experimentar alguna pérdida de memoria debido a la situación", añadió el Dr. Bixby.
El sentirse triste, solitario, preocupado o aburrido puede ser más común en las personas de edad avanzada que pueden estar afrontando la jubilación o saliendo adelante por la muerte de su cónyuge, un pariente o un amigo. Algunas veces adaptarse a los cambios también puede hacer que las personas se sientan confundidas o que tengan cambios de conducta o sean olvidadizos.
El Dr. Bixby alienta a los pacientes a que consideren todos los factores antes de preocuparse por la demencia y los alienta a que busquen asesoramiento médico si persisten las preocupaciones.
Algunos problemas de memoria son más serios que otros. Las personas que sufren síntomas más serios también pueden experimentar cambios en su personalidad y comportamiento, que podrían ser notorios para otras personas. Estos síntomas pueden indicar una enfermedad médica aguda, un efecto secundario de algún medicamento, o una enfermedad demencial.
"Uno se preocupa cuando se da cuenta que sus seres queridos están teniendo problemas al realizar tareas sencillas como encontrar las palabras para expresarse, reconocer cosas, concentrarse en las actividades regulares de la vida diaria”, dijo el Dr. Bixby.
La demencia describe un grupo de síntomas que son motivados por cambios en la estructura y función cerebral. Los síntomas pueden incluir repetir las mismas preguntas, perderse en lugares familiares, ser incapaz de seguir instrucciones, desorientación relativa al tiempo, las personas y los lugares, y no preocuparse por la higiene personal. La demencia es una pérdida progresiva de la función cognoscitiva y es más común conforme envejecemos. Desdichadamente, en la mayoría de los casos, no es curable, pero en muchos casos se puede tratar.
Se pueden tratar algunas afecciones que ocasionan incapacidad cognoscitiva, incluyendo la deficiencia vitamínica, una nutrición deficiente, efectos secundarios de medicamentos, problemas de la glándula tiroides o una lesión en la cabeza. La pérdida recurrente de la memoria puede ser seria y un médico debe evaluarla lo más pronto posible.
El mal de Alzheimer es la causa irreversible más común de la demencia. En el mal de Alzheimer, las células nerviosas cambian en ciertas partes del cerebro causando la muerte a un gran número de células, lo que ocasiona una disminución en la función mental que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje y el comportamiento. Los síntomas comienzan lentamente y empeoran gradualmente. Conforme avanza la enfermedad, los síntomas van desde una leve falta de memoria hasta un deterioro serio del pensamiento, del juicio y de la habilidad para realizar las actividades básicas de la vida cotidiana. El mal de Alzheimer afecta generalmente a personas de 65 años o más. Existe la esperanza de disminuir la evolución de los síntomas de la enfermedad con ciertos medicamentos.
"Se estima que cerca del 5 por ciento de los adultos de más de 65 años lo padecerán (mal de Alzheimer), y más o menos el 40 por ciento de los adultos de más de 80 años”, informó el Dr. Bixby. "Se relaciona con cerca de la mitad de los ingresos a los asilos y es un padecimiento que frecuentemente temen los adultos que están envejeciendo”.
Otra forma de demencia se llama demencia vascular y ocurre cuando ciertas partes del cerebro no reciben la suficiente sangre u oxígeno, debido a una enfermedad que afecta los vasos sanguíneos. Las enfermedades vasculares incluyen enfermedades del corazón, apoplejía, diabetes, endurecimiento de las arterias e hipertensión arterial. Éstas pueden dañar una parte del cerebro llamada corteza cerebral y tales daños pueden ocasionar la demencia. Esta es probablemente la segunda forma más común de demencia. Si a una persona se le diagnostica una forma irreversible de demencia, los pacientes pueden recibir tratamiento y estarán disponibles los grupos de apoyo para que sus familiares sepan como hacer frente a esta enfermedad.
La desnutrición, el alcoholismo y la deficiencia vitamínica también pueden contribuir al deterioro cognoscitivo. Los nutriólogos saben hace tiempo que la deficiencia severa de ciertas vitaminas B puede afectar seriamente las capacidades cognoscitivas/ procesos mentales y afectar la memoria, la percepción, el juicio y el razonamiento.
"Evalúe su dieta y hable con un médico y/o nutriólogo para asegurarse que está tomando las vitaminas que necesita en su alimentación diaria. Probablemente deberá agregar un complemento vitamínico”, indicó el Dr. Bixby.
Si usted o alguien que conoce están preocupados porque tienen síntomas de pérdida de memoria, el Dr. Bixby lo alienta a que visite a un médico para que más adelante le hagan una evaluación.